viernes, 10 de junio de 2016

La experiencia personal sí es una forma de conocimiento: la auto-etnografía

Como decía mi intención es hablar de la búsqueda de información sobre terapias naturales a partir de mi experiencia personal. Imagino que a más de una persona esto le parecerá raro. Los medios de comunicación tienden a mostrar una cara específica de la investigación y de la ciencia, normalmente la investigación que se realiza al amparo del que se conoce como paradigma positivista. En las ciencias sociales, es decir en las ciencias que como la sociología, la educación o la antropología estudian cómo las personas interactúan en los sistemas sociales, esto significa que se estudian los fenómenos sociales al igual que los naturales procurando describir relaciones de causa – efecto o por lo menos co-variaciones entre diferentes elementos de la realidad social. El otro día me comentaba con cierto desconcierto una amiga que se había enterado de un experimento realizado en qué sabe universidad americana según el cual escogemos a nuestra pareja en base a similitudes en nuestro estado de salud mental: los esquizofrénicos escogerán a otros esquizofrénicos, y así diciendo.
Este es solo un ejemplo de un tipo de investigación en la que los fenómenos sociales se reducen a variables (estado de salud mental y elección de la pareja, por ejemplo) para poder ver relaciones entre estas. De alguna manera la realidad se simplifica. Por ejemplo, si quisiera estudiar la búsqueda de información sobre medicina alternativa desde este punto de vista, podría reunir a una serie de personas que tengan que ver con el tema y preguntarles por su sexo, nivel de educación y nivel adquisitivo, y concluir por ejemplo que quienes buscan sobre y optan por las terapias alternativas tienden a ser mujeres, con niveles de educación más altos y de clase media, como concluye esta revisión sistemática de 2012 (espero poder hablar de las revisiones sistemáticas). Se trata sin duda de una investigación muy útil. Sin embargo, mi experiencia personal me dice que hay mucho más detrás de estas decisiones, algo que nos arriesgamos a perder si seguimos reduciendo las experiencias humanas a variables: las emociones, las dudas, las relaciones con los demás, nuestra identidad, nuestro replanteamiento, las crisis, los conflictos… y mucho, mucho más.
Al margen del paradigma positivista, existe otra manera de hacer ciencias sociales. Desde este punto de vista alternativo, en lugar de simplificar la realidad reduciéndola a variables, intentamos verla en toda su complejidad; en lugar de abarcar a grandes muestras poblacionales, nos centramos en entornos muy concretos, a veces en un solo individuo, precisamente para poder describir la complejidad de la realidad de la manera más detallada posible; en lugar de predecir la realidad (si eres esquizofrénico, tu pareja será otro esquizofrénico), pretendemos desmenuzarla, saborearla, pintarla… me gustaría decir comprenderla, pero es verdad que no siempre lo conseguimos. En fin, existe claramente otra manera de hacer ciencia.
A esto hay muchas personas que no lo consideran ciencia. Otras, en cambio, no solo lo aceptan como ciencia sino que vienen defendiendo desde hace años la experiencia personal como una preciosísima fuente de conocimiento. Mi referente metodológico, en concreto, es Catherine Ellis (2004), una socióloga americana que ha desarrollado y practicado la auto-etnografía como método de investigación en numerosísimos trabajos. A partir de su trabajo, y después de leer unas reflexiones de una investigadora de enfermería sobre la auto-etnografía (Sarah Wall, 2006), he pensado que podría desarrollar mi versión de este método, en la que, en lugar de publicar la historia como artículo de investigación, la publicaría inicialmente como blog para de esta manera ampliar las posibilidades de conectar mi experiencia con la de los demás. Y aquí está mi blog.

Bibliografía
Frass, M., Strassl, R. P., Friehs, H., Müllner, M., Kundi, M., & Kaye, A. D. (2012). Use and acceptance of complementary and alternative medicine among the general population and medical personnel: a systematic review. The Ochsner Journal, 12(1), 45-56.
Wall, S. (2006). An autoethnography on learning about autoethnography.International Journal of Qualitative Methods5(2), 146-160.

No hay comentarios:

Publicar un comentario